viernes, 12 de junio de 2015

El accidente del destructor francés "Sourcouf" en aguas de Cartagena

 
Di con casualidad con esta noticia sucedida el 7 de junio de 1971, cuando destructor francés "Sourcouf"(D-621), chocó con el petrolero soviético "Bucharov" a 60 millas náuticas de Cartagena, o sea a unos 97 km. El destructor formaba parte del Grupo de Escolta del portaaviones transformando en aquellos años a portahelicópteros "Arromanches", que había cruzado el Atlántico desde las Antillas francesas para ir a Tolón, en el Mediterráneo, el incidente ocurrió a las 3 de la madrugada, el destructor se llevó la peor parte una gran brecha por la que entró agua se abrió a proa, en la zona de maquinas de calefacción. En poco tiempo el agua hizo que la parte delantera se desprendiera, afortunadamente el resto del barco aguantó a flote pero murieron 10 hombres, 9 se encontraban en la proa antes de desprenderse y sus cadáveres jamás fueron recuperados, el otro fallecido murió a causa de graves quemaduras.
 
 
En el barco también se produjo un incendio, como puede verse n las fotos y tuvo que ser remolcado hasta el puerto de Cartagena por un remolcador el "Tattou" y le escoltó su gemelo de clase el "Dupetit-Thouars". Ayudaron varios helicópteros de la Armada española a pagara el incendio y se mando un remolcador "RA-6", para ayudar al remolcador francés. Después lo llevó el remolcador de la Armada "RA-3", desde la bocana del puerto hasta un lugar seguro. En las fotos puede verse como el barco estaba inutilizado, pues gran parte del puente de mando se encontraba sumergido y un arreglo podía valer como un barco nuevo. Perdió cerca de 50 metros de eslora. Cuando el buque llega a Cartagena, estaba prácticamente estaba evacuado, solo iban: el comandante, el jefe de máquinas, 1 oficial, 1 suboficial y 6 marineros. También pueden verse en las fotos otros 2 destructores, quedando navegando en el mar el "Arromanches" y el petrolero de flota francés. Tras varios días en Cartagena, fue remolcado hasta Tolón por el remolcador "Beller", tras ser examinado por ingenieros franceses, dado la gravedad de los daños el buque se convirtió en la "primera victima" del misil que Francia acaba ce fabricar el 1972, no era otro que el famoso misil anti-buque "Exocet". Por su parte el petrolero, apenas sufrió daños y siguió su ruta, desplazaba 50.000 toneladas. Como anécdota, hay que decir que en 1963 en "Sourcouff", estuvo en el puerto de Cartagena.  
 
 
En la foto puede verse los daños y al "Dupetit-Thouars" al lado
 
 
Me gustaría hablar ahora de la clase de destructores a la que pertenecía este buque era la T.47, la primera construida en Francia tras la Segunda Guerra Mundial. Portaban radar. Consistía en 12 destructores, aunque en principio se pensó en 18. Su principal función en principio, era ser escoltas de buques mayores, para operar solos tenían algunas limitaciones de velocidad. Entraron rápido en servicio entre 1955 y 1957. Medían 128 m, llevaban 6 cañones de 127 mm en 3 montajes dobles, 6 de 57 mm en montajes dobles y 4 cañones antiaéreos de 20 mm, en montaje cuádruple: más 12 tubos lanzatorpedos en montajes cuádruples. Entre 1962 y 1966 4 buques fueron modernizados con misiles antiaéreos. entre 1969 y 1970, 5  fueron especializados en antisubmarino. A todos se les eliminaron la s torres de 127 mm, en el caso de los primeros para lanzaderas de misiles en el 2º, se pusieron 2 cañones de 100 mm. El "Sourcouff" nunca fue modernizado. Empezaron a se dados de baja en 1971 y en último aguantaría hasta 1991. Un buque se conserva como museo en Nantes, es el "Maillé-Brezé".
 
   

lunes, 8 de junio de 2015

Los puentes de Toko-Ri. Una gran película aeronaval

El otro sábado, puse la tele por la mañana y estaban dando esta película, que ya había visto a trozos alguna vez pero no recordaba su nombre. Me pareció de una gran calidad fotográfica, por no hablar del realismo de las escenas aeronavales y los ataques aéreos. Pero más me sorprendió ver el año de la película 1954, lo que hace que sea aún más admirable. La película está basada en una novela del mismo nombre editada en 1953 y escrita por James Michener, está basada en la Guerra de Corea (finalizada a la vez que se escribía la novela). Se basa en las ataques realizados entre el invierno de 1951 y 1952 a los puentes de Majon-ni, en Corea del Norte, realizados pro un escuadrón naval de McDonnel Douglas F2 Banshee. Pero en la película es cambiado por el Grumman F-9 Panther, para mi gusto y el de muchos aparte de tener mejores características, su aspecto es más bello. Ambos aviones en aquella guerra iban embarcados en portaaviones.   
 
El Banshee sobre Corea
 
La trama de la película es que el teniente Harry Brubaker (William Holden), veterano piloto de la Segunda Guerra Mundial, es llamado a filas para la Guerra de Corea. Tras u 1ª misión, el avión es dañado y cae al mar, por fortuna un helicóptero Sikorsky lo rescata. Tras ello volverá a su portaaviones el ficticio "Savo Island, con el que tendrá un periodo de descanso en Tokio y verá a su mujer (Grace Kelly). Tras esto empieza las escenas navales de la película, múltiples patrullas y ataques, que buscan un objetivo, entrar en el valle de estratégico de Toko-Ri, (sembrado de cañones antiaéreos) y destruir sus vitales puentes. En el reparto salen actores destacados como Mickey Rooney o Denis Weaver, famoso por protagonizar en los 70 "El diablo sobre Ruedas" y la serie detectivesca "McCloud". La película fue todo un éxito de taquilla llegando a recaudar cerca de 5 millones de dólares. En gran parte destacó el papel de la US Navy en Corea.
 
 El Panther en misión de ataque en Corea
 
Pero el encanto de la película, no reside en la admiración a la US Navy, ni en las por regla general buenas actuaciones del reparto. Sino en las excelentes escenas aéreas, rodadas por pilotos de la US Navy, destacan los combates y ataques a tierra donde se dispara con fuego antiaéreo real. Todo el armamento, buques y aviones obviamente era real, como en aquel cine bello de los años 50. Donde la US Navy o la USAF no ponían pegas a utilizar material, en la película se utilizan 2 portaaviones por entonces en servicio, que pertenecían a las clase "Essex". Eran el "Oriskany" y el "Keersage"- Ambos hacen del "Savo", seguramente uno sustituyó al otro porque tuvo que hacer maniobras o alguna patrulla. El 1er portaaviones entró en servicio en 1950 y el 2º en 1946. El primero fue retirado en 1970 y desguazado en 1974. El 2º en 1976, quedaría en reserva pero echándose muy lentamente a perder, hubo varios intentos de Reagan de reactivarlo pero no quedaron en nada, al final en 2006 tras desguazar en años anteriores algunas de sus partes se hundió para convertirlo en arrecife artificial.
 
  "Oriskany" en Corea
 
Hay que destacar también las escenas de aterrizajes forzosos, apontajes en portaaviones o los mismos aterrizajes, todas son reales y fidedignas. Los Panther utilizados fueron bastantes, cerda una docena. En varias escenas puede verse el portaaviones vacío, eso se debe a que el resto de aviones despagaron para que no hubiera problemas en las escenas de aterrizaje forzoso. También aparecen varios destructores de la época, de la clase "Gearing". El personaje del protagonista se basó en el teniente Donald Brubaker, que sirvió en el "Essex" en 1951 y 1952. Estuve de asesor en el rodaje. Hay que destacar que el gran realismo y efectos no pasaron desapercibidos, pues ganó la película el Oscar de 1956 a los mejores efectos especiales. La película pese al tiempo pasado aparte de entretenida y que deleitará a todos los amantes de ala aviación, para mí es notable por su realismo. De hecho esa puntuación suele darse en webs especializadas, por lo que no voy mal desencaminado. Os dejo para deleite unos clips.   
 
 

miércoles, 3 de junio de 2015

El "toxpiro", otro invento murciano que podría haber cambiado la Guerra de Cuba

Interesante artículo de Antonio Botías en el diario "La Verdad" el 25 de mayo de 2015 sobre otro inventor murciano, Manuel Daza. Que aunque tenía cosas interesantes no llegaba a De La Cierva y a Isaac Peral, eso si tampoco mereció el destino.

El 'toxpiro', un arma secreta murciana

  • El torpedo Daza se consideró en 1898 como la última esperanza contra los americanos

Inventor. El murciano Manuel Daza, creador del 'toxpiro', en una imagen de la época.El submarino Peral, el autogiro de La Cierva, el cajero automático de Anaya, la luz que se respira de Guillén, el pastel de carne, el paparajote y, con poco que me aprieten, hasta el pan tumaca que los emigrantes murcianos llevaron a Cataluña mientras empapaban de ilusiones y sudor las obras del Metro de Barcelona. Inventos murcianos a los que debe sumarse un ingenio tan sorprendente como desconocido: el 'toxpiro'.
El 'toxpiro', que incluso Azorín describió en una de sus obras, era el arma definitiva, la que vengaría el desastre de Cuba en 1898 y defendería las costas patrias si a los americanos, como se temía, les daba por cruzar el océano. 'Toxpiro', que en griego venía a ser 'fuego envenenado'. Su inventor fue el alhameño Manuel Daza, cuyo proyecto inundaría las páginas de los diarios de la época. 'El Liberal' de Madrid llegó a exclamar: «¡Ojalá el invento sea el hierro vengador de los marinos de Cavite y Santiago de Cuba!».
Las expectativas eran desorbitadas. Hasta el extremo de que la prensa, como hizo la revista 'Electrón' en junio de 1898, advertía de que si Estados Unidos contaba con los inventos de Edison, España tenía a «un inventor que le da tres y raya al electricista yanqui». Electricista.
Varias eran las novedades de aquel «automóvil aéreo», como lo describió 'El Mercantil Valenciano'. Podía volar 40 kilómetros en línea recta y a una velocidad fija de unos 400 metros por segundo. El impacto equivalía, según 'El Heraldo', a la «caída de 20 vagones cargados con sus 10.000 kilos correspondientes». Sin contar con las sustancias venenosas que esparcía. Además, su escaso peso y «su extraordinaria baratura» lo convertían en el arma definitiva.
Un exilado de lujo
Manuel Daza Gómez nació en Alhama de Murcia el 31 de julio de 1853. En 1965 ingresó en el colegio de los Padres Escolapios de Yecla. Concluiría su bachiller en el Seminario de San Fulgencio, en Murcia, y en el Instituto de Lorca. Incorporado a filas como alférez de caballería en la tercera Guerra Carlista (1873), al final se exilió a Francia y se estableció en Pau.
Apasionado de la mecánica y las matemáticas, autodidacta, a su regreso a Yecla construyó un molino de harina movido a vapor y se casó con una rica hacendada. Entre sus primeros inventos figuró una pila eléctrica de gran potencia, con la se dio a conocer en Madrid. Más tarde, patentó una sonda, un bastón eléctrico y una máquina de escribir. Su más conocida innovación fue una taladradora para perforar pozos artesianos, que le valió el nombramiento de miembro honorario de la Academia de Inventores de París.
En marzo de 1898 se realizaron en Madrid las primeras pruebas del 'toxpiro' que, aunque no fueron tan satisfactorias como se esperaba, sí permitieron que Daza se trasladara a Sevilla para perfeccionarlo, haciendo antes las correcciones necesarias. Eso permitió que, dos meses más tarde, el proyectil ofreciera una trayectoria más precisa. A bordo del acorazado 'Pelayo', fondeado en Cádiz, se ultimaban los preparativos para la terrible venganza contra los americanos.
Poco más reflejaría la prensa durante los meses siguientes, sobre todo por la opinión extendida de que el enemigo no debía conocer los secretos del ingenio. «Convendría, pues, el silencio», aconsejaba 'El Diario de Murcia'. Pero unos días más tarde aportaba una minuciosa descripción del mismo.
El 'toxpiro' estaba formado por un tubo de hierro, al que iba adosado otro que hacía las veces de cañón o cámara de carga. En él se introducía la cantidad de pólvora calculada para alcanzar el blanco. El proyectil, de forma cónica y achatada, iba cargado «de materias explosivas». Era, sin duda, el antecedente de la propulsión a chorro que llevaría más tarde al hombre a la Luna.
El Gobierno lo rechaza
Tras hacerse el disparo, un aparato adosado a su base impulsaba el proyectil antes de que comenzara a perder velocidad. De esa forma, según Daza, podía crubrir enormes distancias en línea recta. El inventor recomendaba su uso como cañones guardacostas y a bordo de buques, para batir poblaciones costeras. Pero no convencía. El ministro de Marina devolvió en julio la memoria del invento a su autor. La comisión que había valorado el artefacto encontró deficiencias técnicas y le animó a corregir el «cohete-torpedo» en Cartagena. Pero Daza rechazó la propuesta y anunció que demostraría su utilidad. Un industrial madrileño le ofreció los 50.000 duros que necesitaba para los experimentos.
Rechazado el proyecto por el Gobierno, en abril de 1900 Daza regresó a Yecla para ensayar su invención en la Sierra de Salinas. Los primeros ensayos se efectuaron en agosto, sin óptimos resultados y «ante numerosa concurrencia», según 'El Diario'. En agosto volvieron a realizarse pruebas. Y, de nuevo, fracasaron, condenando ya al olvido al invento y a su inventor.
Y poco más. Los comerciantes murcianos, entre los más ingeniosos del mundo, pronto bautizaron como 'toxpiro' a una especie de bomba de confetis, que podía comprarse por 10 céntimos en la calle de San Antonio o en Casa de Clemares, Platería, donde los llamaban «tóxpiros lanza confetti».
El cohete, como arma de guerra, era conocido desde la antigüedad. Pero acaso fue este murciano quien supo perfeccionarlo y luego, como se acostumbra, padecer el más absoluto olvido.

domingo, 31 de mayo de 2015

Visitas de buques de guerra al Puerto de Cartagena

Desde mediados de mayo a mediados de junio de este año, el puerto de Cartagena a nivel militar ha tenido y tendrá varias visitas de distintos buques de guerra así como jornadas de puertos abiertas.
 
Parte trasera de la corbeta portuguesa
 
La 1ª de las visitas fue a mediados de mayo, se activó la flota EUROMARFOR con motivo de los ejercicios de la OTAN Spanish Minex 15, que tenían lugar en aguas del litoral murciano. Se reactivó por tanto esta flota, además coincidió con su 20 Aniversario. En el acto conmemorativo estuvieron representantes de las flotas de España, Francia, Italia, Grecia, Portugal y Turquía. Por tanto el día 16 hubo una jornada de puertas abiertas, aunque un tanto breve pues las visitas eran de 16 a 19, cuando en verano suelen ser horarios mas alargados, por el buen tiempo. Los buques españoles fueron el BAM  'Relámpago' y el cazaminas 'Tajo', la corbeta-fragata portuguesa 'Baptista de Andrade', el cazaminas francés 'Capricorne' y el cazaminas italiano 'Rimini'. Hay que decir que los BAM son buenos patrulleros de altura y el "Relámpago" fue seguramente el buque más visitado. Eso sí, España tenía que haber tomado unos dignos sucesores a las corbetas "Descubierta", pues su armamento original era el una fragata, solo faltaba un helicóptero. Por tanto, debía haberse hecho una nueva seria ya fuese como corbeta o como fragata de estos buques con mayor eslora y capacidad de helicóptero. Respecto a la organización, fue buena, el personal de las marineas, en especial los portugueses estuvieron amables y no hubo grandes colas, ya que al haber 5 barcos la gente se dispersaba bien. Como anécdota hay que decir que la corbeta portuguesa fue fabricada por Bazán a principios de los años 70, eran una versión mejorada de la "Coutinho" y una versión mejorada de la 1ª dio lugar a las míticas "Descubierta".
Vista desde el buque francés
 
 
La 2ª tuvo lugar con las celebraciones del día de las Fuerzas Armadas y fue bastante mejor que la anterior, tuvo lugar en la gran explanada del muelle de Cruceros. Allí estuvieron los días 30 y 32 de mayo, en un excelente horario ya que se podían visitar los buques hasta las 20.30. Aparte de los típicos puestos con exposición de material  posta de demostración canina y juegos para niños. Se llevaron las unidades del Regimiento artillero que hay en Cartagena. Se llevaron los radares y estación de control de las baterías e incluso 2 lanzadores, los pusieron en funcionamiento. Así como a un moderno cañón antiaéreo. Estaban en exhibición los misiles, son sistemas modernos y muy eficaces para controlar el espacio aéreo. Lástima que tengamos pocos en España. Pero la estrella fueron los 4 buques con base en Cartagena que podían visitarse, eran: la corbeta "Infante Elena" (ahora patrullero), el cazaminas "Tambre", el transporte "Martín Posadillo" (debe su nombre a un coronel asesinado vilmente por ETA en 1989) y el buque de apoyo "Neptuno". La organización fue magnifica, la gente se distribuyó muy bien y había que esperar menos de 10 minutos para entrar a los buques. En los que enseñaban gran parte, muy especial estuvo el cabo 1º que nos mostró el "Martín Posadillo", contando todos los entresijos y anécdotas del buque. Para el que no pudo ir del 6 al 7 de junio volverá a repetirse en el mismo sitio solo que se cambiaran los buques, pero serán el caso de las corbetas y dragaminas de la misma clase.
 
Y como culmen a un día bueno y fresco, a las 21.30 la banda del Tercio de Infantería de Marina y el Conservatorio de Cartagena, deleitaron en un escenario al lado de Capitanía General, con un gran concierto con motivo del 100 Aniversario del Arma Submarina, estuvieron sobresalientes pues pese a que hubo una breve lluvia siguieron tocando y hubo gran expectación. Destacó la entrada con una magistral interpretación de la banda sonora de "Das Boot" (El submarino), también la de la comedía bélica "1941", "Its a long way to Tipperary". También piezas de maestros como Granados, con sus "Goyescas" o "El amor Brujo" de Manuel de Falla. Para finalizar el Himno del Submarinista y de propina, en medio de una gran emoción de los 2.000 espectadores, "Banderita" y "Suspiros de España", Se echó de menos "Ganando barlovento".

La última gran cita será el 11 de junio, con motivo del Centenario del Arma Submarina, habrá un gran desfile y puerta abiertas en el Arsenal, habrá representantes de otras marinas y estará la visita del rey de España, Felipe VI.
   
 
 

sábado, 30 de mayo de 2015

Adiós a la corbeta "Diana". Un gran barco

Pues leyendo "La Verdad", veo que ayer viernes 29 de mayo este magnifico buque fue dado de baja, aparte de lástima sentí dolor porque viendo la incultura de España acabará para el chatarrero. Cuando junto al submarino S-62 Tonina podría hacer un gran complejo museístico en Cartagena, ya de por sí decente con su Museo Naval y el submarino de Isaac Peral. Por otro lado, es doloroso ver como estos excelentes buque llamados las "Hormigas atómicas", por sus excelentes prestaciones y armamento. Fueron fastidiados enteramente en 2000 gracias al gobierno de Aznar, que para ahorrarse cuatro duros, los dejó casi desarmados y los reconvirtió a patrulleros de altura. Desaprovechándose varias de sus mejores  características. Eso sin contar que iban a ser al menos 10, pero entre la maldita Transición y los gobiernos de Felipe Gónzalez, quedaron en 6, una lástima eran unos buques magníficos. Os dejo el artículo escrito por Gregorio Mármol.

La antigua corbeta y buque de mando de la flotilla de Medidas Contra Minas 'Diana' ya es historia en la Armada. El barco, construido en 1976 por la Empresa Nacional Bazán en Cartagena, ha sido dado de baja en la lista oficial de buques de la marina de guerra y así se escenificó ayer con una ceremonia celebrada en el Arsenal Militar, presidida por su vicealmirante jefe, Fernando Zumalacárregui Luxán.

Con el último arriado de la Bandera en el mástil de popa y el desembarco de su última dotación, comandada por el capitán de corbeta Rafael Luque Imbernón, el décimo buque con el nombre de la diosa romana que ha tenido la Armada en toda su historia cerró definitivamente su cuaderno de bitácora tras 36 años en servicio. Aunque los últimos tres los pasó en el dique seco del mismo astillero donde se puso su quilla el 8 de julio de 1975.

El 'Diana' era el segundo buque de las antiguas corbetas de la clase 'Descubierta'. Fue botado el 26 de enero de 1976 y entregado el 30 de junio de 1979. Tras cumplir una primera etapa de servicio activo, fue reformado en el año 2000 para acometer sus nuevas funciones como buque de mando y apoyo de la Fuerza de Medidas Contra Minas. Con una eslora de 88,90 metros, una manga de 10,40 y un puntal de 6,20, podía desplazar hasta 1.666 toneladas a plena carga. Ahora, su final será el desguace.

Este buque acumuló en casi cuatro décadas de servicio más de cinco mil días de mar. A bordo han servido unos 1.500 marinos. Aunque participó en numerosas campañas internacionales, la 'Diana' hizo historia en la Armada por tomar parte en 1990 en la primera Guerra del Golfo, junto a su gemela 'Infanta Cristina' y la fragata 'Numancia'. En aquella misión de control marítimo avalada por la ONU tras la invasión de Kuwait por parte de Irak, las corbetas se ganaron el apelativo de 'Hormigas Atómicas' por su alta capacidad militar para un limitado desplazamiento, en comparación con otros buques de su estilo y otros más grandes.

También en aquella operación, coincidiendo con el día de Navidad, su toldilla se convirtió por unas horas en un escenario en el que la cantante Marta Sánchez hizo más llevadera a los marineros la lejanía de sus casas y sus familias cantando éxitos de la época como 'Soldados del amor'. Una curiosa historia para una 'veterana de guerra' que ayer arrió por última vez la Bandera y apagó definitivamente sus motores.



Regalo por las 10.000 visitas

Pues nada agradeceros a todos los lectores todas estas visitas y esperemos que sean muchas más. Como regalo os dejo con este excelente documental de los años 70, sobre un ilustre español, Isaac Peral. Se nota que entonces se hacían buenas cosas en TVE. Es bastante completo, pues aporta detalles y aspectos, que para saberlos hay que leer buenas biografías del gran inventor.
 
 
 

domingo, 17 de mayo de 2015

La verdad sobre el hundimiento del acorazado "Jaime I"

Un interesante artículo del historiador cartagenero Luis Miguel Pérez Adán, publicado el 25 de abril en el periódico "La Verdad", habla sobre las hipótesis del hundimiento de este buque, que siguen sin esclarecerse del todo. Es interesante pues refresca un tema del que se ha especulado mucho.  
 

Tras la verdad del acorazado Jaime I

Atracado en Cartagena. Construido en El Ferrol, el buque Jaime I fue entregado en septiembre de 1921. Medía algo más de 139 metros de eslora, 132,6 entre perpendiculares, 24 de manga en la cuaderna maestra y 7,7 de calado. Con un desplazamiento de 15.700 toneladas, podía alcanzar los 19,5 nudos. El armamento estaba integrado por ocho cañones de 305/50 milímetros, alojados en cuatro torres dobles; 20 cañones de 101 mm., diez por banda en casamatas; dos piezas de desembarco de 75 mm. y dos de 47 mm. La dotación era de 850 hombres. Equipado con la artillería más potente, formaba con los cruceros Libertad y Miguel de Cervantes el núcleo de combate de la Escuadra Republicana.
Atracado en Cartagena. Construido en El Ferrol, el buque Jaime I fue entregado en septiembre de 1921. Medía algo más de 139 metros de eslora, 132,6 entre perpendiculares, 24 de manga en la cuaderna maestra y 7,7 de calado. Con un desplazamiento de 15.700 toneladas, podía alcanzar los 19,5 nudos. El armamento estaba integrado por ocho cañones de 305/50 milímetros, alojados en cuatro torres dobles; 20 cañones de 101 mm., diez por banda en casamatas; dos piezas de desembarco de 75 mm. y dos de 47 mm. La dotación era de 850 hombres. Equipado con la artillería más potente, formaba con los cruceros Libertad y Miguel de Cervantes el núcleo de combate de la Escuadra Republicana.


  • Documentos inéditos reabren la investigación sobre las causas del hundimiento del buque republicano durante la Guerra Civil, que dejó 300 muertos en 1937

La Base Naval de Cartagena fue un enclave militar de especial importancia durante la Guerra Civil Española. Su peso resultó determinante en el origen, desarrollo y fin de este conflicto bélico.
Entre los sucesos destacados nos encontramos con la voladura del acorazado Jaime I, el 17 de junio de 1937. Era todo un símbolo de la Armada republicana que se hundió en el muelle de La Curra y causó centenares de muertos y heridos.
El Ministerio de Defensa republicano emitió la siguiente nota acerca de la explosión del 'Jaime': «En el acorazado Jaime I, surto en Cartagena, en el cual habían comenzado algunos trabajos de reparación, ocurrió esta tarde a las tres y veinticinco una explosión interna, cuyas causas no se han podido establecer todavía. La explosión originó un gran incendio, produciendo averías de importancia y un número considerable de víctimas entre la dotación».
Hoy día, las causas exactas de la explosión interna del acorazado Jaime I continúan sin esclarecerse. Pero las investigaciones llevadas a cabo por el catedrático Pedro Egea Bruno y los investigadores Ricardo Hernández y Santiago Ibáñez son cada vez más concluyentes sobre lo ocurrido en este buque.
Pero antes de analizar las causas de esta voladura, no podemos obviar el significado de este barco dentro de la Flota Republicana. Iniciada la guerra, conseguirá cierta resonancia por las desaforadas actuaciones llevadas a cabo por su comité, entonces de neto predominio libertario, y su Guardia Roja, que nació como policía de a bordo para vigilar las unidades y servir de escolta a las delegaciones.
Consecuencia de aquella trayectoria será su participación en los luctuosos sucesos del 15 de agosto de 1936, cuando fueron muertos en aguas de Cartagena los alzados que se encontraban presos en las bodegas de los buques España número 3 y Río Sil y de algunas de las más terribles «sacas» de presos fusilados.
Desde ese momento, la quinta columna, muy presente durante la guerra en Cartagena, tuvo como uno de sus objetivos la destrucción de este barco, por su dotación y por la enorme capacidad ofensiva de sus cañones.
A finales de mayo de 1937, tras ser alcanzado por varias bombas en las costas de Almería, el barco estaba en reparaciones en el puerto de Cartagena, concretamente en el rompeolas del espigón de La Curra. El día mencionado, a las 3,30 de la tarde, se produjeron en la torre número 3 una serie de detonaciones que se oyeron en toda la ciudad.
Sabotaje, temeridad o azar
El número de muertos rondó los 300 y los heridos superaron el centenar. En la tragedia se vieron involucrados marineros en formación que realizaban estudios del ramo de artillería y 49 obreros de la Constructora Naval. La catástrofe pudo ser inenarrable, a tenor de la proximidad del resto de la Escuadra. El peligro habría rondado entonces a la propia ciudad. En aquellas circunstancias, un maquinista acertó a abrir las válvulas de inundación al tiempo que las naves abarloadas maniobraron con rapidez para ponerse a cubierto.
El impacto entre los cartageneros fue enorme. Muchas familias tenían miembros entre las víctimas y no precisamente de la dotación del Jaime, y la transcendencia del entierro tuvo carácter nacional, con la presencia del ministro de Defensa Nacional, Indalecio Prieto, quien lo «consideró a todos los efectos como un acto de guerra». Para esclarecer lo sucedido fue designado un Juez de la Sala 6 del Tribunal Supremo, Ricardo Calderón Serrano, como Juez Especial para instruir el sumario con motivo de la catástrofe. Se le habilitó un despacho en la Jefatura de la Base Naval y se le asignó como perito y ayudante en la investigación al Teniente Coronel de Artillería de Naval Esteban Calderón Martínez.
Tres hipótesis se contemplaron. Una fue la del sabotaje, basada en el quintacolumnismo propiciado por los ánimos de venganza sobre este barco y su tripulación. Otra, una imprudencia temeraria, enraizada en los hábitos de la tripulación. En la época se documentó lo siguiente: «Fumar en la santabárbara del Jaime I era un fenómeno corriente; cada cual hacía a bordo lo que le venía en gana, relajando las ordenanzas y la disciplina».
Muchos testimonios
El tercer supuesto fue el desencadenamiento fortuito. Se habló del «uso de un soplete de soldadura aplicado a uno de los mamparos próximos, por razón de las reparaciones que se realizan a bordo».
Las causas del siniestro nunca fueron oficialmente esclarecidas. Muchos fueron los testimonios que relataron los momentos vividos a bordo antes de la explosión, pero ninguno concluyente y demostrativo de lo que realmente pudo ocurrir. Actualmente la investigación sigue abierta, tras el descubrimiento de nuevos informes inéditos, que verán pronto su publicación y terminarán con lo que hasta el momento es un misterio: «la voladura del acorazado Jaime I».