Mostrando entradas con la etiqueta Guerra Fría. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Guerra Fría. Mostrar todas las entradas

sábado, 24 de enero de 2015

Regimiento de Exploradores Sealous. La mejor unidad antiguerrila de la historia

Os dejo este interesante artículo sobre la posiblemente mejor unidad antiguerrillera de África y posiblemente de las 5 mejores de la historia, eran los Sealous de Rhodesia, que para corta vida operativa tuvieron éxitos enromes. Antes que nada debo a agradecer a "ASASVE", asociación de veteranos de las fuerzas armadas y policiales por poner el único artículo decente que hay en español que hay sobre esta unidad. Que es el que aquí os dejo y espero que disfrutéis, aunque pueda parecer algo largo es muy interesante y los disfrutareis.

EL REGIMIENTO DE EXPLORADORES SELOUS EN LA GUERRA DE RHODESIA 1973-1980
 
En 1965, Ian Douglas Smith (expiloto de la RAF y político) se negó a negociar con los movimientos nacionalistas negros locales, apoyándose en el ejército local y la mayoría de los blancos, Rhodesia del Sur se autoproclamó independiente.
Después de la secesión, Gran Bretaña, antigua potencia colonialista, puso en marcha un embargo; Las Naciones Unidas condenaron la secesión; Y los vecinos sudafricanos y portugueses desde Mozambique no apoyaron en gran medida a los secesionistas. Para redondear la situación, en el nuevo país había dos grupos de insurgentes negros: La ZANU (Zimbabwe African National Union) con apoyo chino y de la etnia Matabele; y la ZAPU (Zimbabwe African People Union) con apoyo de la URSS y conformado por la etnia Chona. La insurgencia no tenía un gran poder ni fortaleza, entre otros motivos, a causa de que el negro Rhodesiano no estaba tan oprimido como en otras naciones vecinas; estaban decentemente vestidos, alimentados, tenían asistencia sanitaria, casas dignas y acceso a la universidad. La otra cara de la moneda era que no tenía posibilidades de acceder a los estamentos de mando más altos de la sociedad, y lo mejor del país estaba en manos de 225.000 blancos y casi nada en manos de los 4.500.000 nativos negros. En 1974, Mozambique se independizó, constituyéndose junto a Zambia y Botswana, santuario de los fuerzas rebeldes.
El Regimiento de Exploradores Selous en Rhodesia tuvo una corta historia operativa, pero bajo la dirección del mayor (actualmente general retirado Ron Reid Daly), sus miembros se ganaron una terrible reputación como los mejores soldados del continente africano. El regimiento fue formado en diciembre de 1973, no fue la primera unidad de este tipo, ni sus miembros descubrieron nuevos métodos antiguerrilleros, pero los Selous en su corta historia, se convirtieron en una de las mejores unidades de combate del mundo. Su éxito era un reflejo de la calidad y la cantidad de su entrenamiento. Todas las unidades de este tipo sufren unas pruebas rigurosas, pero para muchos observadores no familiarizados con la dureza de la Sabana rhodesiana parecía que los exploradores eran sometidos a pruebas casi inhumanas de resistencia y de estómago. En marzo de 1980, poco después de la toma de poder de los nacionalistas africanos, los exploradores fueron disueltos y la corta carrera de la unidad tuvo un final poco glorioso. El Regimiento de los Selous actuó como una fuerza de reconocimiento de combate; su misión consistía en infiltrarse entre la población tribal rhodesiana y las organizaciones guerrilleras, descubrir los grupos rebeldes y transmitir información vital a las fuerzas convencionales encargadas de realizar los ataques. Los exploradores se entrenaban para operar en pequeños grupos por separado, capaces de actuar independientemente en la Sabana durante semanas y de hacerse pasar por rebeldes. Los Selous toman su nombre en memoria de Frederick Selous, amigo personal de Cecil Rodhes, en el empeño por colonizar gran parte de lo que fue Rhodesia. Los exploradores Selous llegaron a tener en sus filas setecientos hombres en el punto culminante de la guerra, reclutándose hombres de entre todas las razas del país. Todos los oficiales eran de raza blanca, incluidos algunos británicos o norteamericanos. Inicialmente los soldados eran en su mayoría blancos, pero, a medida que progresó el conflicto los integrantes de raza negra fueron los más numerosos.
Red Daly sabía que clase de soldados quería: “Un soldado de una unidad especial tiene que ser un tipo de hombre muy especial. Ha de poseer inteligencia, fortaleza, gran valor, lealtad, dedicación, un profundo sentido de la profesionalidad, --madurez-- la edad ideal era de 24 a 32 años, responsabilidad y autodisciplina. Cada hombre tiene que ser un solitario, capaz de vivir solo en la jungla, pero también ha de ser capaz de trabajar como parte de un equipo. Era esencial que el entrenamiento básico eliminara a los débiles y seleccionara a los mejores y más aptos. Tan pronto como los voluntarios llegaban a Wafa Wafa, en el campo de entrenamiento de los Exploradores a orillas del lago Kariba, se les daba una muestra de lo que tendrían que superar. Al llegar a la base, cansados y bañados en sudor se les había ordenado correr durante los últimos 25km. No veían ni barracones, ni comida, ni tampoco ninguna bienvenida, sólo unas cuantas chozas de paja y los ennegrecidos restos de un fuego agonizante. Tampoco se les daba comida. A partir de ese momento los instructores empezaron a agotar, a matar de hambre y a hostilizar a los reclutas. También era normal que entre 40 o 50 hombres de los 70 que se presentaban a las pruebas, acababan abandonándolas en los primeros días. El curso básico eran 17 días de un puro infierno. Cada mañana desde las primeras luces hasta las 17:00 horas, los reclutas eran sometidos a un programa de adaptación que agotaba sus fuerzas y tenían muy poco tiempo para descansar hasta que su capacidad básica en el combate se fuese agudizando. El día terminaba obligándoles a desarrollar un tipo de asalto arriesgado y difícil, destinado a superar su miedo a las alturas; después, en cuanto caía la noche, comenzaba el entrenamiento nocturno. Durante los primeros cinco días no se entregaba comida alguna a los aspirantes, teniendo que vivir de lo que encontraban. El tercer día se colgaba un animal muerto, que se dejaba pudrir bajo el sol. Dos días después se troceaba, se les sacaban las tripas y se cocinaba con gusanos y todo. El mayor Red Daily explicaba el por qué: “Poca gente sabe que la carne podrida es comestible si se hierve completamente, aunque si se recalienta, uno se expone a la muerte por botulismo.
Cuando los Exploradores están en misión de reconocimiento, en lo que no siempre habrá disponibles suministros, podrán subsistir con una res muerta, pero tienen que asegurarse de esto por su propia experiencia, ya que de lo contrario nunca lo comerían. Los últimos tres días de entrenamiento básico se dedicaban a una marcha de resistencia. Cada hombre tenía que llevar aparte de sus armas y unas cuantas raciones (125 gramos de carne y 250 gramos de harina de maíz). Tenían que llevar consigo un paquete con 30 kilos de piedras durante una distancia de 100km. Las piedras estaban pintadas de verde y contabilizadas, por lo que no podía descargarse ninguna de ellas durante la marcha y ser sustituidas por otras más pequeñas antes de llegar al final. Para estar doblemente seguros de su vigor, los últimos 12km se hacían a más velocidad. Este último techo tenía que ser cubierto en dos horas y media, lo que significaba que los hombres tenían que ir forzando todo el tiempo. Los hombres que superaban las primeras fases del adiestramiento eran trasladados, después de una semana de reposo, a un campamento especial para emprender la “fase crítica”. Si los exploradores habían de ser eficaces, era evidente que deberían tener un aspecto, actuar y hablar igual que los guerrilleros de verdad. La base estaba construida y organizada como un campamento rebelde y los instructores tenían que actuar para convertir a los reclutas en auténticos guerrilleros, preparados para enfrentarse a cualquier situación de riesgo y a cualquier enemigo en la Sabana.
Los grupos de soldados rhodesianos se hacían pasar por rebeldes, eran las principales unidades activas de los Exploradores. En la “fase crítica” se les enseñaba a romper con la costumbre de afeitarse, levantarse a horas fijas, fumar y beber, y adoptar un estilo de vida como el de los guerrilleros. Se les entrenaba en todo, desde la muerte ritual de una cabra, hasta marchar por la jungla en fila. De los guerrilleros muertos o capturados se obtenía información vital referente a los métodos operativos de las unidades rebeldes en el campo (tales como sus preferencias para organizar las reuniones por carta) sus uniformes, sus armas y su equipo. Aunque los soldados negros de los Exploradores eran los que mantenían un contacto más directo con el enemigo, los oficiales blancos se hacían pasar por negros, al menos a cierta distancia. Se pintaban de negro con un corcho quemado o con maquillaje de teatro, llevaban un gran sombrero flexible y se dejaban crecer una larga barba, para poder ocultar sus rasgos europeos más evidentes. Los aspirantes que superaban el programa de entrenamiento tenían poco tiempo para regodearse de su triunfo.
Las Fuerzas de Seguridad de Rhodesia tenían necesidad de todo hombre que pudiera luchar contra la creciente amenaza de las Guerrillas, por lo que se formaban a toda prisa unidades llamadas Sticks. Un Stick (gavilla) formado por uno o dos oficiales europeos y treinta soldados negros, eran depositados en la zona de operaciones mediante camión o helicóptero. Durante varias semanas actuarían en zona enemiga, pareciendo una unidad guerrillera a ojos de la población civil y de la propia guerrilla Para despistar al enemigo no se dudaba de organizar falsos ataques contra granjas de europeos o, incluso, entregar a su oficial blanco como prisionero. El regimiento nunca se involucraba en las operaciones del ejército, evitando de esta forma el desenmascaramiento de la unidad. Una vez proporcionados los datos, las acciones del ejército corrían por cuentas de las Fuerzas de Fuego, compuesto por un helicóptero artillado, tres de transporte de tropas y un C-47 Dakota con paracaidistas. Todos tenían calificación paracaidista, siendo utilizado en sus saltos el paracaídas americano T-10. La mayor parte de los lanzamientos en operaciones se hicieron a bordo de anticuados pero eficaces DC-3 Dakota, a alturas de 150m, lo cuál hacía reducir el tiempo de descenso a unos 20 segundos. Algunos Exploradores se especializaron en técnicas de baja cota, aunque las operaciones de esta índole fueron muy raras. A pesar de los diferentes embargos comerciales, los Selous se las ingeniaron siempre para conseguir armas y material, aunque tuvieran que contentarse con armas que dejaban mucho que desear. Así, el arma principal de los Exploradores fue el fusil FN FAL de 7,62mm. que aunque resultaba algo pesado para el desempeño de su cometido prestó un buen servicio a la unidad. También eran "adquiridos" los AK-47 y familia de guerrilleros que eran eliminados.
Al explorador Selous se le permitía más libertad en cuestión de indumentaria que a ninguna otra unidad similar. Oficialmente el uniforme era el mimetizado del Ejército rhodesiano, con gorro picudo de camuflaje y cogotera, el calzado era bota de cuero marrón y polainas tobilleras. Pero en la práctica, en medio de la espesura, lo "normal" era un pantalón corto caqui, y calzado especial para rastreo. Cinturón con cantimplora y poco más, aunque naturalmente este atuendo era sólo necesario en misiones de corto alcance. Como símbolo identificador oficial portaban boina color arena similar a la que usa el SAS. Estas unidades operaban en la jungla en misiones de búsqueda y destrucción del enemigo. En operaciones tan delicadas era esencial que los rebeldes no se enteraran de la presencia de los Selous, por lo que los Exploradores en camiones cubiertos o en helicóptero, de noche, bastante lejos del área sospechosa, y utilizando su dominio de la Sabana, se trasladaban a pie al lugar de las operaciones. Una vez en el sitio, se establecía un puesto de observación a una altura conveniente para tener una buena visión de todo lo que ocurriera alrededor.
Para contactar con los guerrilleros, los Exploradores de servían de la información acumulada por las unidades de la Rama Especial adscritos a la policía. Mientras los oficiales blancos permanecían en el puesto de observación, saliendo solo de noche para recibir los informes, impartir órdenes y transmitir a su base cualquier información de interés, los exploradores negros se trasladaban a las aldeas haciéndose pasar por rebeldes e intentaban reunirse con el contacto local. Los enlaces locales proporcionaban a los guerrilleros alimentos, resguardo e información. Muchas veces era fácil encontrar al hombre adecuado; los Selous siempre se entendían bien con el enemigo; varios de ellos eran conocidos guerrilleros, antiguos rebeldes que habían sido capturados y a los que se les hizo una oferta que no podían rechazar, y decidieron ingresar en el regimiento. Lo normal era que el grupo de Exploradores fuera aceptado por el enlace local, y una vez allí, concertara reuniones con otros grupos de la guerrilla local, en determinados momentos y lugares. No siempre era así de fácil, ya que algunos contactos albergaban sospechas respecto a aquellos inesperados huéspedes y los Exploradores tenían que llegar a actos extremos para probar su lealtad a la causa rebelde. En cierta ocasión los Exploradores m montaron un falso ataque nocturno a una granja blanca, para convencer tanto a las Fuerzas de Seguridad como a los guerrilleros. En efecto, llegaron al extremo de cubrir toda la zona con sangre y cadáveres proporcionados por los Exploradores-actores; los cuerpos muertos que hicieron ver envueltos en sabanas llenas sangre, convencieron a todos de la crudeza del combate. En otra ocasión un oficial blanco se hizo pasar por prisionero de sus soldados negros, sufriendo abundantes golpes para convencer a los rebeldes de la lealtad de sus hombres a la causa nacionalista.
Con frecuencia se organizaban reuniones, a través de los enlaces, con los rebeldes locales, reuniones que constituían la oportunidad de destruir una banda que se hubiese infiltrado en Rhodesia, pero los propios Exploradores nunca atacaban a las guerrillas aunque hubiesen podido hacerlo. Su capacidad como tiradores y su experiencia en el combate lo hubieran convertido en un simple ejercicio, pero todo su esfuerzo para ser aceptados en una zona particular no habría servido para nada si hubieran tomado parte en cualquier acción para destruir a una fuerza guerrillera. Reid Daly decidió que la lucha sólo debía recaer en unidades del Ejército Regular transportadas en helicópteros de transporte de tropas y una unidad de paracaidistas; acudirían a las citas concertadas por el enlace local, llegarían por sorpresa y barrerían al enemigo. Muchos de los oficiales y demás miembros del regimiento procedían de áreas rurales de Rhodesia y dominaban el arte de seguir las huellas, pero no siempre resultaba fácil cambiar la caza de animales salvajes por el acecho de los grupos guerrilleros, bastante más peligros. En su labor de reconocimiento los Exploradores seguían a la guerrilla por todas partes durante una semana, buscando las señales de la actividad guerrillera, especialmente por la mañana temprano o a última hora de la tarde, cuando los rayos del sol ponían de manifiesto hasta las más leves huellas de su paso. Dedicaban especialmente su atención a cualquier evidencia de vegetación alterada y a observar cuidadosamente las pisadas de los zapatos del enemigo sobre el polvo. Cualquier cosa que cogieran o encontraran muerta –los Selous aprendieron a distinguir lo comestible de lo venenoso-- les podía servir de alimento. Tenían absolutamente prohibido disparar sobre animales, ya que el ruido revelaría su posición. Los fuegos, si se encendía alguno, se hacían con hojas secas, que no producían humo. Por la noche tenían que cavar un hoyo de 30cm para hacer dentro el fuego, ya que incluso el más leve centelleo de un rescaldo podía ser detectado hasta 800 metros de distancia en la oscuridad, lo cual podía tener consecuencias desastrosas para los Exploradores. Pronto resulto evidente que las bases de los países africanos limítrofes tales como Mozambique y Botswana constituían la mayor amenaza para la seguridad del Estado. Pequeñas unidades de Exploradores, coordinadas con unidades del Ejército regular, recibieron la orden de realizar una serie de expediciones fronterizas.
La más famosa de las expediciones, ejecutada por los Selous con su habitual pericia y arrojo, tuvo lugar en la base rebelde de Pungwe/Nyadzonya, en Mozambique. En agosto de 1976, 82 Exploradores en 10 camiones Unimag y 3 autoametralladoras Ferret atacaron a más de 5.000 guerrilleros. Se acercaron tranquilamente al campamento, donde fueron bien recibidos por el enemigo. De repente los rebeldes se dieron cuenta de su error y se desató un auténtico infierno. Los exploradores abrieron fuego con todo el armamento del que disponían y al final del combate habían muerto unos 1.300 guerrilleros, mientras que sólo cinco Exploradores resultaron heridos. Muchas otras expediciones de este tipo de realizaron hasta que el regimiento fue disuelto en 1980. Los procedimientos poco ortodoxos de Reid Daly para luchar contra los rebeldes le hicieron extremadamente impopular entre los oficiales de las Fuerzas Regulares Rhodesianas. Varios oficiales de alta graduación pensaban que los Selous eran más incómodos que útiles, que en algunas ocasiones habían amenazado la vida de oficiales del ejército. El 29 de enero de 1979 todas las operaciones de los Selous fueron canceladas, después de que el despacho de Reid Daly llegara un plan de depuración. Dos días después éste lanzo un ataque público y personal contra el teniente general John Hickman, lo que le costó un Consejo de Guerra. Aunque Reid Daly salió del paso con una represión, renunció al mando. En su corta historia los Exploradores infligieron al enemigo grandes pérdidas, aunque debido al secreto que rodeaba sus operaciones pocos rhodesianos conocían su existencia. No fue hasta después de terminada la guerra cuando se publicó un informe en el que se reconocía a los Exploradores como responsables del 70% del total de rebeldes muertos, lo que demostraba su capacidad operativa. En menos de 7 años de combates por la Sabana, los Exploradores perdieron 36 hombres muertos en combate, pero habían eliminado a varios millares de guerrilleros.

 

lunes, 29 de diciembre de 2014

Interesante artículo sobre la invasión soviética de Afganistán

Es muy curioso, demuestra la vena progre de muchos sectores de la Europa de entonces. Pero por otro lado, demuestra los duros golpes "reales" que la URSS dio a las guerrillas afganas y si como muchas de las reformas afganas se llevaron a cabo, aunque en Kabul se creó un mundo raro con consumismo occidental. También las diferencias irreconciliables, tras la llegada del marxismo a Afganistán, entre varios sectores y generaciones de la población afgana. O como en los años siguientes USA y sobre todo Pakistán invertirá enormes cantidades para armar a los muyahidines o para seguir haciendo campañas contra la URSS. Consiguieron imponerse, ¿pero para qué?. Pues Afganistán perdió la oportunidad de modernizarse y la peor es que desde 1979 salvo con alguna excepción no ha parado de estar en guerra. Es obvio que hubo fallos y brutalidades por ambas partes, pero quizás el mayor error fue la cabezonería americana por frenar a la URSS, que solo llevó a la creación de células islámicas por todo Oriente Medio y Próximo. Cosa que tiene poco sentido, a no ser que quisieran crear futuras guerras para copar los recursos de estas áreas. Cosa que la URSS no buscaba tanto, prefería gobiernos afines y no se metía tanto en el robo de recursos, como hizo en Hungría con el petróleo o en Rumanía con el uranio. Era una jugada de geopolítica que no buscaba perjudicar al pueblo afgano. El caso es que dejo aquí este reportaje llamado "6 años después de la invasión" que fue publicado por el periódico el País el 1 de diciembre de 1985. Aunque quien lo realizó fue el colaborador alemán Siegfried Kogelfranz de "Der Spiegel".

La URSS ha ganado la guerra en Afganistán

La guerrilla no puede invertir ya la consolidación militar y política soviética

El Ejército ruso ya ha ganado la guerra de Afganistán. Las tropas soviéticas han conseguido controlar todas las áreas vitales o han empujado al exilio a todos aquellos afganos que se negaban a aceptar el control político y militar del régimen de Kabul, respaldado por los soviéticos. Éstas son las conclusiones de un amplio estudio sobre la situación en el país asiático publicado por el semanario alemán Der Spiegel al filo del sexto aniversario de la invasión por las tropas de la URSS. Aunque las guerrillas quizá continúen hostigando al Gobierno de Kabul mucho tiempo todavía, del trabajo se desprende que no tienen ninguna posibilidad de derrocarlo.
 
Con sus bonitos vestidos de color rosa y alegres gorros, las niñas, colocadas en fila para saludar a los visitantes en Kabul parecen muñecas de un escaparate, hasta el momento en que estas niñas de tres años levantan el puño izquierdo y empiezan a corear: "Babrak Karmal es nuestro padre. Mahburah Karmal es nuestra madre. Queremos la paz del mundo". Sin embargo, es la guerra la que les mira desde los carteles colocados en las paredes del orfelinato Watan: desafiantes jóvenes combatientes, chicos y chicas, enarbolando sus fusiles Kalashnikov sobre sus cabezas y pisoteando a una chusma cobarde que las banderas y los textos identifican claramente como norteamericanos, chinos o paquistaníes.Más de 2.000 niños son instruidos por la organización educativa de Afganistán para que se conviertan en fervientes comunistas. Existen once escuelas similares distribuidas por todo el país. La cabeza de la red que prepara a los niños de la revolución para la tarea de futuros cuadros del partido es Mahbubah Karmal, la esposa del presidente y jefe del partido, Babrak Karmal.

Karmal: "Negociaremos con Moscú la retirada de sus tropas"

Los niños tienen de todo. Viven, juegan y aprenden en habitaciones claras y luminosas. Los edificios del orfelinato, donados por el Gran Hermano soviético, están situados en una zona amplia, celosamente vigilada, que con sus árboles y flores parece un oasis en medio de la estepa pardoamarillenta que los rodea. También tienen clases de ruso en modernos laboratorios de idiomas. La biblioteca está bien provista de todo tipo de literatura, aunque falta un libro: el Corán.
Casi 1.000 estudiantes del Centro Kabul han sido enviados este año a la Unión Soviética para perfeccionar sus estudios, dice con orgullo un director. La mayoría estará allí diez años. Solamente se les permitirá visitar su país después de llevar cinco años en la URSS.
Más de 20.000 niños afganos están realizando estudios en la Unión Soviética para convertirse en cuadros del régimen comunista. Si se cuentan soldados y trabajadores, hay unos 50.000 jóvenes afganos formándose en Moscú, además de en Alemania del Este, Bulgaria e incluso en la lejana Cuba, como la elite de una nueva República Soviética de Afganistán.
Moscú no invadió Afganistán en las Navidades de 1979 para abandonar un día el país que se sitúa en el cruce de caminos de Asia, entre el golfo Pérsico y China, entre los eternos puntos de conflicto de Irán y Pakistán. La zona, que ya ambicionaban los zares rusos, pero que no se pudieron anexionar por la presencia británica, es demasiado valiosa para que Moscú contemple abandonarla. Afganistán no tiene probabilidades de convertirse en una nueva Finlandia. En el mejor de los casos, podría conseguir el status de Mongolia Exterior, un país satélite estrechamente vigilado por el Gran Hermano, con derechos soberanos limitados.
El valor y la resistencia de la guerrilla son incuestionables, y así se ha podido ver en muchos periódicos y reportajes de televisión. Pero las declaraciones de victorias militares que hacen los representantes de la resistencia rival en el exilio dan una imagen distorsionada de la verdadera situación en Afganistán. Los quinientos millones de dólares que se gastará este año Estados Unidos en la guerrilla básicamente no cambiarán nada.
Una lucha sentenciada
Porque lo cierto es que los soviéticos ya hace tiempo que han ganado la guerra en Afganistán, a pesar de que el director de la CIA, William Casey, sueñe despierto y declare a la revista Time que Moscú puede estar buscando una forma de marcharse a causa de sus grandes pérdidas, e independientemente de las declaraciones del presidente paquistaní, Mohammed Zia Ul Haq, protector del movimiento de resistencia afgano, de que Moscú se dará cuenta de que "no existe una solución militar para Afganistán".
Un viaje a Kabul muestra claramente que los rusos, no se dejarán echar, aunque la guerra les ha costado unos 5.000 millones de dólares al año. Los cinco millones de hombres del Ejército soviético pueden soportar fácilmente las pérdidas en sus filas, que, según fuentes norteamericanas dignas de crédito, se calculan hasta ahora en 10.000 muertos y 16.000 heridos.
La estrategia de los comunistas es la siguiente: presión militar y policial combinada con vastas reformas sociales en un país que soportaba anteriormente un islamismo fanático y un régimen feudal reaccionario. Desde la invasión de Afganistán, la 40 División del Ejército soviético, adentrándose en terreno desconocido, entre una población hostil, tuvo que construir una infraestructura militar completamente nueva, con trece aeródromos y la consolidación de una carretera de conexión de 400 kilómetros hasta la frontera común, sobre el río Amu Daria. Su mayor preocupación era controlar la capital, Kabul, alrededor de la cual construyó grandes bases fortificadas.
A continuación, los rusos desataron un terror de bombas y cohetes contra valles y pueblos utilizados como bases por los muyahidin. Al igual que los norteamericanos en Vietnam, los rusos han declarado zonas enteras como "zonas de fuego libre", disparando, según han declarado los refugiados, sobre todo lo que se mueva: aldeanos en sus campos, conductores de mulas en las carreteras, mujeres y niños en las aldeas.
De esta manera, zonas enteras de Afganistán se han quedado deshabitadas en los últimos años. En 1978, más de las tres cuartas partes de la población total de 18 millones vivían de la tierra en 14.000 aldeas. Actualmente casi cuatro millones, o una cuarta parte de la población, han huido al extranjero, mientras que cuatro millones de aldeanos han buscado refugio en las ciudades. Kabul, que no llegaba a los 700.000 habitantes en 1978, es una ciudad populosa de más de dos millones de habitantes.
Este éxodo gigantesco de la población les ha venido bien a los rusos. Millones de personas se encuentran bajo su control, mientras que el resto queda al cuidado de sus enemigos. Gracias a los continuos ataques aéreos, a la proliferación de puestos militares y a la ayuda de exploradores tribales pagados, los rusos han podido obstruir suficientemente las rutas de aprovisionamiento de los 2.800 kilómetros de frontera con Irán y Pakistán.
Estadística militar
"Actualmente no estamos en una fase caliente de la guerra", dice el general Nabie Asumie, primer ayudante del ministro de Defensa de Afganistán. "El Ejército tiene fuerza suficiente para defender la revolución. Los contrarrevolucionarios proclaman que tenemos solamente 40.000 soldados, pero le puedo asegurar que tenemos 40.000 hombres sólo entre oficiales y suboficiales. Puede usted sacar sus propias conclusiones sobre la potencia de nuestras fuerzas armadas", dijo en su despacho, en el antiguo palacio real, bajo unos grandes retratos de Karmal y del líder soviético Gorbachov.
El general Asumie calcula el número de "bandidos armados" que lucha contra su régimen en "unos 50.000 a 60.000 hombres", dejando, por un lado, la acostumbrada afirmación de Kabul de que eran un simple "puñado" de contrarrevolucionarios. Sólo en Pakistán, dijo, tienen 120 campamentos. El general dijo que sus armas más peligrosas hasta ahora eran los misíles chinos Musail, con un radio de acción de 15 kilómetros, con los que pueden bombardear ciudades indiscriminadamente desde sus escondites en las montañas.
Lo que se puede ver en Kabulistán parece respaldar el cuidadoso optimismo del general. Kabulistán es el nombre que los críticos del régimen dan al Gobierno de Karmal, para recalcar su afirmación de que él y sus protectores soviéticos controlan solamente la capital, pero que el campo escapa a su control. Esta afirmación es totalmente errónea.
El Ejército gubernamental de medio millón de oficiales del partido y funcionarios llega a las capitales de provincia y de distrito circundantes, conectadas con la capital por medio de convoyes armados, pequeños aviones, helicópteros o al menos transmisores de radio. Su servicio secreto, el Jad, creado con ayuda soviética y de Alemania del Este, se ha infiltrado en todo el campo enemigo.
La sovietización del país se lleva a cabo según el modelo ensayado durante décadas en la Europa del Este.
A diferencia de la Europa del Este, la introducción del socialismo en Afganistán puede aportarle a la población un progreso social concreto. No había otro lugar en el mundo donde hicieran falta reformas tan radicales como Afganistán, un país que soportaba la presión de una fanatismo religioso y un sistema feudalista retrógrados. Cuando los comunistas tomaron el poder, en 1978, la renta anual media era de 120 dólares, y el 95% de la población era analfabeta.
La asistencia médica existía únicamente en las grandes ciudades, y para los ricos, casi nunca para la mujeres. La esperanza de vida estaba en los 40 años, y uno de cada dos niños moría en el parto o poco después. En los pueblos, los aldeanos y granjeros vivían bajo el mismo techo, con sus cabras, burros y sus aves de corral.
Islamismo
Karmal considera que la generación más vieja está perdida para la revolución, y permite que los mercaderes de los bazares sigan con sus trapicheos en el mercado negro y que las mujeres mayores se pongan sus velos. Karmal, que siendo estudiante se mofaba del Corán, está haciendo todo lo posible para demostrar que mantiene la tradición islámica de Afganistán. Las leyes se publican en nombre de Alá, y el mismo presidente acude a la mezquita.
Uno de los mayores empeños del régimen es repartir la tierra entre los aldeanos pobres. Este año, los programas de reforma agraria exigen la ditribución de 800.000 hectáreas entre 322.000 familias. Lo cierto es que no hay problemas de abastecimiento de alimentos ni en la capital ni en los alrededores. Las tiendas están repletas de grandes cantidades de fruta, verduras y carnes a precios mucho más bajos que en la India, por ejemplo.
Aunque el país ha estado aislado del resto del mundo durante años, las tiendas están llenas de productos de consumo, desde cigarrillos norteamericanos y aparatos electrónicos fabricados en Hong Kong, coca-cola y otras bebidas embotelladas en el país, pantalones vaqueros y joyas de oro. El centro de Kabul bulle con una multitud humana que se mueve entre un tráfico desesperadamente caótico y enmarañado.
Pero al anochecer, las calles de Kabul se quedan rápidamente desiertas. Desde la invasión rusa, la capital ha vivido bajo el toque de queda, que actualmente dura desde las diez de la noche a las cuatro de la madrugada. Cualquiera que se aventure a la calle corre el riesgo de ser tiroteado, porque es entonces cuando los comandos guerrilleros atacan sus objetivos en los barrios residenciales.

sábado, 20 de diciembre de 2014

"Incidente en el paralelo 36-80º". Excelente, pero desconocida pélicula bélica soviética

Me encontré de casualidad con ella en foros y algún que otro blog. Por las criticas que he encontrado es buena, ya que el 100 % de las escenas son reales y en ellas participan personal de las fuerzas aéreas rusas. La película es de 1982 y se titula "Incidente en el paralelo 36-80" o "Incidente en el cuadrante 36-80". Lamentablemente no está en castellano, según tengo entendido hasta inicios de 2013 circuló por YouTube la película completa, pero en ruso. Por desgracia la compañía que la hizo lo denunció y desapareció, justo cuando desde meses antes se le pusieron títulos en castellano. Ahora es muy difícil de encontrar. Según fuentes rusas, fue un auténtico taquillazo, pues la vieron 33,1 millones de personas. El tema principal es un incidente con USA, a raíz de que un submarino de este país sufre problemas en aguas soviéticas. Los rusos van a ayudar, aunque hay momentos de tensión en los que puede estallar un conflicto.
 
 
Se estrenó en Cuba a finales de los 80, también llegó a la mayoría de países da la Europa del Este, incluida Grecia que estuvo fuera de la órbita soviética. La duda que tengo es si la doblaron o se limitaron a subtitularla. Pero lo interesante son las escenas aéreas, como el maquillaje de un Il-38, seguramente para hacer de P-3 Orión. La escena es espectacular, pues intenta evitar el repostaje en vuelo entre 2 Tu-16. Pero una cosas sorprendente que he visto es un Tu-16 que debajo lleva un bote salvavidas, el bote que va en la panza es bastante grande y ancho, por lo que daría algunos problemas en el despegue. Parece ser de fibra de vidrio, por la rigidez que aparenta y no hinchable.  el bote tiene que estar muy firmemente amarrado al fuselaje para evitar que el aire se cuele por rendijas y pueda provocar incluso el desprendimiento del bote en vuelo, que por cierto debe ofrecer mucha resistencia al aire. Lleva un paracaídas de frenado, pero si sólo lleva uno y amarrado a un extremo el bote entrará en el agua en posición vertical y si no es hermético o estanco, cosa que parece que no es, podría hundirse o sufrir inundaciones.
 
Un portaaviones de la clase "Kiev"
 
Visualmente en el ámbito aéreo es excelente, aparte de los aviones citados antes salen: Mil mi-8, Mil mi-14, Tu-142, el Su-7 y hasta el mítico Yak-38, un caza naval de despegue vertical, del que hay muchas cosas que contar. Destaca la escena del aterrizaje de un Tu-16 en una pista no preparada, en medio del barro y lo chocan contra un antiguo galpón de metal. Ese es el encanto de las películas rusas, incluso todavía hoy día, es el realismo. Seguiré investigando sobre éstas películas y ojalá que pronto sean accesibles y con subtítulos. Respecto a unidades navales aparece el portaaviones "Kiev", el crucero nuclear "Kírov" y un submarino clase "Víctor".   
 
El Tu-16 con la embarcación
 
Me gustaría explicar el sistema de lanzar bote desde avión. El sistema 'Fragata' fue diseñado por el OKB 156. Los test se llevaron a cabo con éxito en la zona del Báltico entrando el sistema en servicio con la Fuerza Aeronaval donde permaneció hasta el año 1988.
Una vez lanzado, el bote era conducido a la zona utilizando un sistema de cámara de video y mediante enlace por radio-control. El Ilyushin Il-76 tuvo o tiene un sistema parecido aunque en este caso el bote se aloja en la bodega de carga. Se denomina 'Gagara'. Lo utiliza el Il-76MDPS también denominado Il-76PS. Los americanos lo probaron en el B-17 y los ingleses en los Vickers Warwick.
 

jueves, 18 de diciembre de 2014

La Bestia de la Guerra. Desconocida pelicula sobre la URSS en Afganistán

Es una película bélica de 1988, que trata sobre la invasión rusa de Afganistán, el año donde están es 1981. Pero visto desde el punto de vista soviético, ya que los protagonistas son 4 soldados rusos y un aliado afgano que operan un T-55, tanque (había que decirlo) desfasado casi para esa guerra en comparación a los T-72. La película por lo general está bien y es de las pocas que ha reflejado decentemente esta guerra, con la excepción aún mejor de "La 9ª Compañía". Aunque se pasa con la brutalidades los rusos, que si bien las hubo, la de los mujahidines tampoco se quedó atrás y en muchos casos la superó. Lo interesante desde el punto de vista de la recreación  es que se utiliza un T-55 o T-62 (pues casi son iguales), fue uno de los capturados por Israel en sus guerras contra Egipto y Siria y fue modernizado, pero lo cedieron sin problemas para la película. En total aparecen 4 de estos tanques en la película, al menos 3 son reales. El helicóptero que aparece es un Aerospatiale Frelon maquillado como un Mil Mi 8 de transporte. La historia tiene alguna similitud con la recién estrenada "Fury", en la que una tripulación de carro comandada por Brad Pitt, queda tras la líneas enemigas en la campiña francesa. La película es otra apología americana a su victoria, tipo "Malditos Bastardos", con los alemanes siempre de bestias subhumanas. Pero eso sí, con excelente vestuario y material, como es el Panzer Tiger que aparece y los demás carros americanos.
 

 
La "Bestia de la guerra" es una película bélica estadounidense dirigida por Kevin Reynolds. Está basada en una obra teatral de William Mastrosimone que se encargó del guión de la película. Es curioso porque es una película que fue un éxito inesperado ya que la productora decidió boicotearla. Sí, suena raro pero los mismos que pusieron dinero para hacerla hicieron todo lo posible para que no funcionara, la estrenaron en pocos cines, no la publicitaron. El motivo yo creo que es el siguiente... Faltaba poco para que cayese el muro que simbólicamente, y no tan simbólicamente, separaba la libertad  de la tiranía. Esta película mostraba que la URSS estaba haciendo algo parecido a lo que día sí y día también se acusaba a los EE.UU. y eso al mundo de la progresía no sentaba nada bien. Sí, ya sé que había películas con los soviéticos de malos, pero eran unos malos exagerados  para que la gente creyera que la realidad era lo contrario. Pero la jugada se les torció porque consiguió cierta fama gracias a su estreno en otros países y su salida en VHS y Beta, el caso es que en USA solo recaudó por el boicoteo 150.000 $. Por culpa de esto, hubo mucho público que no vio la película y al que no le sonará de nada, eso sí, para mi tiene un fallo, que salen mujeres combatiendo. Cosa que en realidad contadas veces ocurrió.
 
Es Excelente la caracterización del actor cubano Steven Bauer como un afgano
 
La película. Comienza con una cita de Kipling:
«Cuanto te veas herido y abandonado en las llanuras de Afganistán y las mujeres acudan a arrancarte tus despojos, coge tu rifle, sáltate los sesos y dirígete hacia tu dios como un soldado.»

Después vemos como amanece en un pueblo afgano y se produce una impactante escena. Los soviéticos hacen una carnicería en el pueblo donde se esconden mujahidines, por una represalia, uno de los tanques es destruido y el otro queda averiado.
En ese tanque van los soldados Koverchenko (Jason Patric), Gólikov (Stephen Baldwin), Kaminski (Don Harvey) y Samad (Erick Avari) a las órdenes de un déspota oficial (George Dzunda), creo que no dicen su nombre nunca como mucho le llaman por su mote, el viejo. El tanque averiado marcha y poco después llegan unos cuantos hombres del pueblo que quedan horrorizados al ver lo que ha pasado. Queda como líder Taj (Steven Bauer). Decide ir a cobrarse venganza y va tras el tanque con un grupo compuesto por, entre otros, su tío Akbar (Kabir Bedi) y su primo Mustafá (Chaim Girafi), aunque este último ayuda más interesado en hacerse con el tanque. Les siguen de cerca un grupo de mujeres liderado por Sherina (Shoshi Marciano).
 
 
Para mí la película tiene un notable, engancha, tiene golpes de humor algunos muy negros, pero que enganchan. También a algunos personajes como Taj el jefe de los afganos (Steven Bauer) es bueno, aunque a veces algo exagerado y también Koverchenko, que se irá haciendo con el protagonismo. El déspota oficial no decepciona y tampoco el interprete afgano, que hace excelentes revelaciones de porqué está así el pueblo afgano. De la música se encarga Mark Isham y es muy buena. El comienzo de la película con el pueblo amaneciendo gana mucho gracias a él. Una película más que recomendable para los amantes del cine bélico.
 
Banda sonora
 
Y como una imagen vale más que mil palabras, os dejo algunos clips de la película, incluyendo el tráiler en español.