jueves, 19 de marzo de 2015

Espectaculares imágenes nocturnas de la guerra de Vietnam

Con permiso de mi amigo Alejandro os dejo este espectacular artículo que el ha publicado en su blog "Historia y Tecnología Militar". Trata sobre la eliminación de francotiradores nocturnos en Vietnam. Las fotos son excelentes.
 

Eliminando francotiradores en Vietnam (fotos)

Estas impresionante imágenes fueron tomadas por el paracaidista James Speed Hensinger, de la 173rd Airborne Brigade. En abril de 1970 un francotirador del Viet Cong comenzó a actuar contra la base de Hensinger, situada en Phu Tai, cerca de la ciudad costera de Da Nang. Todas las noches el francotirador disparaba un cargador de AK-47 contra la base. El francotirador disparaba desde una colina y a gran ángulo, de manera que la mayoría de las balas penetraban el techo de metal de los cobertizos.





Tras varias noches, los soldados se hartaron y prepararon una respuesta. Primero abrieron fuego con un blindado M42, equipado con cañónes de 40mm y una ametralladora pesado de .50. Hensinger preparó su cámara Nikon para largas exposiciones. Las líneas rojas son disparos de ametralladoras M60 (balas trazadoras).

A la mañana siguiente se enviaron varias patrullas. No se encontraron cadáveres pero sí restos de sangre. 

miércoles, 18 de marzo de 2015

Cuando Alaska fue española


domingo, 15 de marzo de 2015

Comandante Carlos Angulo, el militar que humilló a Santiago Carrillo

Encontré esta historia por casualidad y me he animado a publicarla, pues durante mucho tiempo y todavía hoy con los representantes de los partidos que hay en el Parlamento se ha puesto a Santiago Carrillo como el claro ejemplo de demócrata e incluso desde la casa Real, como bien dijo Enrique Lister se hicieron presiones en su día para que no salieran sus datos más oscuros, aunque comprobados como la matanza de Paracuellos. Pues en esos mal aprovechados años en lo político y social de la Transición, hubo una anécdota contra Carrillo. Ocurrió en un vuelo de Iberia. El nombre de este antiguo militar del Ejército del Aire, era Carlos Angulo Álvarez de Lasarte, digo era porque lamentablemente falleció el 30 de abril de 2008. Con las reformas y los recortes de presupuesto en Defensa a finales de los 70, Carlos tuvo que meterse en la compañía de Iberia, para tener un futuro más prospero en lo económico. No llegaba a los 50 años cuando tuvo que dejar la vida militar, fue piloto de combate y perteneció a la VI promoción de la Academia General del Aire de San Javier. La noticia aunque está en muchos sitios el recorte, no tiene su fecha exacta, pero todo apunta a que fue en 1977 con la legalización del PCE. Ese día volaba Carrillo en su avión, pero desconocía que el comandante era el hijo de uno de los que el mandó fusilar con su firma, en Paracuellos del Jarama. Lo que pasó después queda claramente reflejado en el recorte.
 
 
 
Como conclusión se le suspendió 1 mes de sueldo, para él fue el dinero mejor perdido de su vida, pues pudo desahogarse, hay que decir que sus compañeros de Iberia e incluso gran parte de la directiva le dieron su apoyo y se opusieron a la sanción. Pero como el PCE estaba legalizado y contaba
con el apoyo de instituciones y otros partidos, Iberia cedió a las presiones. Además de que a Carrillo no le gustaría ser humillado, aunque se lo merecía. En fin, un español que tenía lo que había que tener y no como ahora que casi todos los militares se callan, por cosas menores.
 

miércoles, 11 de marzo de 2015

76 Aniversario del hundimiento del Castillo de Olite. Olvido e insulto a la memoria

Hace unos días el 7 de marzo, el arqueólogo e historiador Luis Miguel Pérez Adán, escribió en el periódico murciano "La Verdad" sobre los 76 años que acaban de cumplirse este mes de marzo del hundimiento de ese buque en las postrimerías de la Guerra Civil y que por desgracia fue la mayor tragedia naval de la historia española. Ya que en un solo barco se perdieron cerca de 1.500 hombres. Me encanta el estilo de Luis Miguel, al que he conocido personalmente y tengo algunas obras suyas como el mejor estudio y casi definitivo publicado en 2004 "El hundimiento del Castillo de Olite" libro más que recomendable y del que espero hablar pronto, el caso es que al autor busca la verdad siempre con objetividad y sin declinarse hacia ninguno de los 2 bandos. Recoge una excelente documentación y testimonios. En el artículo que dejo a continuación de Luis Miguel, narra otra historia dolorosa que es el abandono y desmantelamiento que sufrieron los distintos monumentos dedicados a la memoria de los caídos.
 

El monumento al 'Castillo Olite', 76 años después


Inauguración. Jefes militares ante el primer monumento, en 1939.
Inauguración. Jefes militares ante el primer monumento, en 1939.
  • En la punta de Aguilones ya no queda rastro de las cruces ni de la escultura que durante años recordó a los fallecidos en la mayor tragedia naval en España

 
Hoy se cumplen 76 años de la mayor tragedia naval ocurrida en las costas de España, el hundimiento del buque 'Castillo Olite' en aguas de Escombreras, cerca de 1.500 fallecidos y una historia olvidada. Es el bagaje que lleva este hundimiento acaecido en las postrimerías de la Guerra Civil española.
La historia hoy es conocida gracias a la publicación en estos últimos años de libros, artículos y documentales, rescatando de la memoria perdida este importante suceso, al margen de cualquier consideración ideológica, manteniéndose por encima el enorme drama humano que para cientos de familias supuso la pérdida de sus seres queridos.
Son muchos los aspectos que se pueden extraer de este hecho, casi todos negativos, desde una guerra fratricida, una paz perdida y un olvido injusto.
Esos fallecidos tuvieron al menos un recuerdo en la memoria histórica de esta guerra, otros todavía lo están esperando, pero tampoco se puede decir que el paso del tiempo los tenga en cuenta.
El monumento que recuerda este hundimiento ha tenido tres momentos que hoy, gracias una vez más al documento fotográfico, rememoramos en esta sección.
El primero de ellos se erigió a los pocos meses del hundimiento. El nuevo régimen, independientemente de los recelos de Franco hacia lo ocurrido con el 'Olite', tenía la obligación de ensalzar a estos «caídos por Dios y por España», todo el aparato propagandístico del nuevo estado vencedor de la guerra estaba al servicio de los que ya se consideraban «mártires de la cruzada», y recurrentemente en cualquier acto que se organizó en los años siguientes a la finalización de la guerra en Cartagena, siempre había alguna alusión a las gloriosas víctimas del 'Castillo Olite'.
El 26 de julio de 1939, 141 días después del hundimiento y cuando todavía emergen cadáveres del fondo del mar, muy cerca de donde se encuentran los restos del barco, en la costa, se levanta una enorme cruz de piedra en recuerdo de los muertos. Para costearla se tuvo que pedir la suscripción popular de la ciudadanía de Cartagena; fueron 1.500 pesetas las que cubrieron el gasto para dicho monumento.
Durante 17 años este fue el punto de encuentro para recordar a estas víctimas, recuerdo que se fue difuminando con el paso del tiempo hasta ser prácticamente olvidado por aquellos que tenían más razones para preservarlo, pero no debe extrañar a nadie esto; años antes, en una ignominiosa decisión, las autoridades competentes vendieron como chatarra los restos del barco sin importarles su consideración como tumba de guerra, el valor de la chatarra era superior a los cientos de muertos que allí se encontraban sepultados en aquel que fue su sarcófago, sin el más mínimo respeto. Sus camaradas, vencedores en la guerra, los condenaron al olvido.
Sin embargo una segunda oportunidad surgió en abril de 1957, coincidiendo con la construcción del complejo petroquímico de Escombreras y de la estación térmica; se decidió erigir un nuevo monumento en honor a las víctimas del 'Castillo Olite'.
Para sustituir a la anterior se alzó una nueva cruz, esta vez metálica, de unos 10 metros de altura, sobre la ladera de la montaña justo enfrente de donde estaba hundido el 'Olite'. Esta enorme estructura metálica, tres veces mayor que la anterior cruz, tenía en su base un altar y un grupo escultórico formado por una «matrona que recoge en su regazo al que termina de dar su vida por la patria». También se conservaron en el nuevo monumento las placas de bronce conmemorativas que existían en la primera cruz.
Para inaugurar el nuevo monumento qué mejor que el propio Francisco Franco para hacerlo, el jefe del Estado en su segunda visita a la ciudad, el 7 de abril de 1956, después de proceder a la inauguración de la nueva refinería, y de pasada, inauguraba el nuevo monumento pero sin ningún acto especial, visita rápida y protocolaria.
Allí quedo el monumento sin realizarse ningún acto más, hasta que el 7 de marzo de 1965, coincidiendo con el XXV aniversario se reunieron junto a la cruz los supervivientes del 'Olite', que en un emotivo encuentro rindieron homenaje a sus desafortunados compañeros.
Se puede decir que después de esta fecha ya nunca más se organizó en Cartagena ningún homenaje o acto significativo en torno a este hecho, el olvido y el desconocimiento de lo que allí pasó se impuso inalterablemente a lo largo de los años, e incluso para muchos de los habitantes de la zona aquella cruz, que cada vez se encontraba más inaccesible, pues la zona se convirtió en un gran centro petroquímico al cual era casi imposible acceder, perdió incluso su original significado.
Y llegamos al 23 de enero del 2001. El espacio donde se encuentra el monumento será utilizada como cantera en las obras de ampliación de la dársena de Escombreras, justo donde se emplazaba la cruz se extraen los áridos necesarios para la ejecución de la banqueta de asiento para los bloques que conforman el espigón, así como para la fabricación del relleno de los citados bloques. Paradójicamente esa misma tierra sirvió para sepultar definitivamente los restos del barco sobre el fondo marino.
La cruz fue desmontada, los trozos fueron depositados en los muelles de la Autoridad Portuaria en Escombreras y posteriormente desaparecieron. La escultura, una vez restaurada en el año 2009, se recolocó en el Monte Calvario junto a la ermita, con una cruz y una placa que alude a un hundimiento, pero sin hacer referencia alguna al 'Castillo Olite'.
Triste final para la mayor tragedia naval de todos los tiempos en nuestras costas y para un monumento, el cual una vez más, no nos dignifica ni como país ni como albaceas de nuestra propia historia. Los muertos no tienen ideología y su respeto debía ser el nuestro.

Los primeros muertos del Afrika Korps no murieron en combate

Efectivamente así fue, había leído algo en algunos libros, pero este artículo de Javier Veramendi en "Grupo de Estudios de Historia Militar" lo explica bastante bien. Es un artículo bastante curioso y que no tiene desperdicio leerlo.
 
Cuando los primeros soldados del Afrika Korps desembarcaron en Trípoli para enfrentarse a las fuerzas británicas en el desierto norafricano, no podían imaginarse que, en realidad, su primer combate no iba a ser contra este enemigo, sino contra otro muy distinto.
Una tormenta de arena en el desierto. Sin duda, cuando a uno se le echa encima, debe ser un espectáculo sobrecogedor.
Se encontraron con él por primera vez el 16 de febrero de 1941. La columna se hallaba a dos kilómetros de la localidad de Misurata, cuando la vanguardia de las fuerzas alemanas en Libia se encontró repentinamente con que una muralla de arena de gran altura venía hacia ella. Primero, pensando que se trataba del polvo levantado por una gran cantidad de vehículos británicos, se dio la orden de alto; luego, se desplegaron las tropas a ambos lados de la carretera; y finalmente, se descubrió que no se trataba de tropas motorizadas enemigas, sino de un ghibli, una de las feroces tormentas de arena que azotan el desierto líbico. De más de quinientos metros de altura, la tormenta iba a durar cuatro días.
Sin embargo, la fuerza tenía que seguir adelante para, siguiendo las instrucciones de Rommel, llegar al frente lo antes posible, y para ello era necesario volver a colocar todos los vehículos sobre la carretera y  formar de nuevo la columna de marcha. ¿Cómo ejecutar semejante maniobra cuando uno es incapaz de verse la mano delante de la cara debido a la opacidad provocada por la arena en suspensión? Los alemanes lo consiguieron a base de voces, ruido de motores, maldiciones y colisiones; haciendo girar los vehículos en círculo hasta encontrar el firme de la vía Balbia, la larga carretera que recorría la costa de Libia, y haciéndolos avanzar con cuidado, entre los vehículos, hasta colocar cada uno de ellos en su lugar del orden de marcha.
Luego se reanudó la progresión; al paso, con los faros encendidos y con una consigna imperativa: prohibición general y absoluta de apartarse de la carretera o abandonar la unidad propia, incluso para aliviarse de las necesidades fisiológicas más básicas. El motivo es evidente, evitar que los soldados se pierdan, o peor…
El Arco dei Fileni y la vía Balbia, cuya escasa anchura se puede apreciar aquí.
                Parece ser que los propios beduinos afirman que, tras cuatro días de tormenta, incluso el asesinato debe ser perdonado. Probablemente, el Capitán Wilhelm Forsch, quien circulaba a bordo del Spähwagen conducido por un soldado apellidado Berg (según el testimonio recogido por Jean-Marie Fitere en su libro “Panzers en Afrique”, Presses de la Cité, Paris, 1980), desconocía este refrán.
Aquella tarde el ghibli empezaba a remitir, pero seguía siendo intenso. Ejerciendo de coche escoba de la columna, el vehículo acababa de cruzar Misurata cuando se encontraron con dos siluetas que, a cincuenta metros por su derecha, progresaban en dirección contraria. Forsch les dio el alto una vez, sin embargo las dos figuras no solo no se detuvieron sino que giraron y empezaron a progresar hacia el vehículo. Forsch les dio el alto por segunda vez, avisando que iba a disparar… y abrió fuego.
Spähwagen, un vehículo ligero de reconocimiento sobre ruedas, probablemente el Capitán Forsch viajaba en un vehículo de este tipo.
Los dos peatones se derrumbaron de inmediato; y cuando poco después Forsch y Berg, el conductor, llegaron junto a los cadáveres, descubrieron que se trataba de dos soldados alemanes. Estos, el Obergefreiter Hans Schreiber y el Gefreiter Heinz Heller, del Panzerjäger Abteilung 39, incumpliendo la orden de no separarse ni de su unidad de la carretera, habían abandonado el camión en el que viajaban para satisfacer una necesidad fisiológica inexcusable y, perdidos, habían remontando la columna hasta encontrarse con el Capitán Forsch quien, confundido por el hecho de verlos avanzar en dirección contraria, y ante la ausencia de respuesta a sus avisos, había pensado que eran exploradores británicos.
Muertos en combate contra el enemigo, dijeron, a pesar de todo, las cartas enviadas a sus familias. Tal vez fuera mejor así. Al día siguiente, 21 de febrero, cesó el ghibli, que acababa de provocarle al Afrika Korps las dos primeras bajas de la campaña de África.

lunes, 9 de marzo de 2015

Participación de la Armada de España en la Guerra de Indepencia estadounidense

De nuevo me encuentro con otro buen artículo sobre el tema, esta vez en ABC en su sección de Historia Naval, "Espejo de Navegantes". Es un buen artículo, para tanto los que conozcan el tema como no. Lo firma José María Lancho el pasado 25 de enero. Y sin duda, merece la pena guardarlo y recordarlo en este blog, pues aporta alguna novedad incluso para los que saben.

El factor olvidado: la Armada española en la independencia de los Estados Unidos.

El factor olvidado: la Armada española en la independencia de los Estados Unidos.    

De entre los muchos aspectos que siguen entre brumas en torno a las relaciones de España y el origen de los Estados Unidos destaca, especialmente, el papel de nuestra Armada.  Para comprender la importancia y dimensión de la intervención marítima de nuestro país en favor de la independencia norteamericana bastaba un cálculo, que no se había hecho, y que demuestra el grado de implicación y sacrificio humano y material en una causa que los dirigentes españoles sabían que cambiaría para siempre la historia de América y su propia historia.
El Santisima Trinidad, el mayor buque de su época. Fue el buque insignia español en el Canal de la Mancha en 1779
Probablemente el aporte más significativo –y decisivo- español a la independencia de los Estados Unidos, junto con el  financiero, fue… la propia Armada. A pesar de la relevante e incansable actividad de los Gálvez (Bernardo y Matías) por su entidad, desde el primer día, 22 de junio de 1779, en que España declara la guerra a Inglaterra, la Armada marca la diferencia del conflicto y desactiva el principal recurso militar británico: su propia marina. En los primeros meses del conflicto Luis de Córdova con una escuadra mayoritariamente española aunque comandada por el francés Orvilliers limpió el canal de la Mancha de buques ingleses y creó las mejores condiciones de invasión de la Gran Bretaña desde los tiempos de Felipe II, algo que no lograrían ni siquiera los alemanes en la II Guerra Mundial. La invasión finalmente no se realizó por razones meteorológicas y después por una epidemia que diezmó las dotaciones suponiendo casi 15.000 muertos.
Navíos destrozados en el Gran Sitio de Gibraltar
Me ha parecido que carecía nuestra historiografía del listado de buques españoles destruidos, naufragados y capturados durante la guerra sostenida contra Inglaterra en favor de las colonias insurgentes inglesas en Norteamérica.
Procedo a la enumeración por año, nombre y número de cañones caidos por destrucción, naufragio o capturados (un mayor detalle queda para una futura publicación en ciernes):
 
Año 1779:
El Poderoso de 64 cañones
Santa Mónica de 32cañones
Santa Margarita 32 cañones
 
Año 1780
Santa Marta de 38 cañones
San José  de 70 cañones
El Fénix de 80 cañones
Monarca de 70 cañones
El Diligente de 70 cañones
Princesa de 70 cañones
Guipúzcoa 70 cañones
Santo Domingo 70 cañones
San Julian 70 cañones
San Carlos 50 cañones
San Juan Bautista (bergantín)
 
Año 1781
Santa Leocadia 34 cañones
La Grana 26 cañones
Santa Catalina 32 cañones
Tallapiedra 21 cañones
Pastora 21cañones
San Cristóbal 17 cañones
Paula Primera 21cañones
Príncipe Carlos 7 cañones
San Juan 9 cañones
Paula Segunda 9 cañones
Santa Ana 9 cañones
Dolores 7 cañones
 
Año 1782
San Miguel 74 cañones
Perpetua(fragata)
Begoña (brulote)
Natalia
Santa Catalina 30 cañones
 
Año 1783
El Dragón de 60 cañones
Las dos Cathalinas (fragata)
33 buques destruidos, naufragados o apresados y miles de vidas de españoles europeos y españoles americanos caídas en una guerra que para los norteamericanos supuso unos 8000 muertos en combate. Desde luego que no hubo menos militares españoles que murieron en esa guerra. Manifiesto, asimismo, mi preocupación por la desprotección de algunos de estos buques, yacimientos arqueológicos que representan un auténtico legado común de las dos Américas y España. Creo que sería un magnífico desafío conmemorativo intentar la excavación de uno de estos navíos bien en cabo de San Vicente, Azores, Brest o Gibraltar, un proyecto que rivalizaría en valor histórico, con éxito, la recreación hecha por Francia de la fragata Hermione que trasladó a La Fayette a Boston.
En el cómputo, por supuesto no he incluido los daños de la marina mercante ni corsarios.
El que iba a ser decisivo convoy inglés de 63 buques y que por su dimensión iba a determinar a favor de Inglaterra el curso de la guerra con las 13 Colonias, capturado por la Armada española
Lo que no sabemos de la participación española se lo debemos a los falsos mitos. Tradicionalmente y hasta entrado el siglo XX se había venido negando la ayuda española a la independencia de Estados Unidos, especialmente por la propia historiografía americana, y quedó como grabado en el bronce impostado de la Historia que la ayuda francesa fue la que decidió la independencia americana. Sin cuestionar aquí, la importancia de la ayuda francesa resulta una fantasía política ignorar que ni siquiera esta ayuda se hubiera producido en una dimensión crítica sin la implicación y ayuda española. La ayuda francesa no habría sido nunca suficiente ni financiera ni marítimamente, por no hablar de su imposibilidad política. Estados Unidos necesitó que el mayor imperio global en ese momento, España, apoyara su independencia, y esa independencia necesitó una guerra mundial para que Estados Unidos tuviera un sitio en la Historia.
La batalla de Chesapeake enteramente financiada por España
Sin la intervención española la independencia norteamericana habría sido diferente y la nación que hubiera nacido –con toda seguridad mucho más tarde- habría sido muy distinta.
Debe saberse que las independencias hispanoamericanas jamás contaron con el respaldo similar de ninguna nación europea, la suya fue una independencia más larga, más dura y sin apoyos, más allá de la interesada cirugía británica(entre otras) en la que no entraré aquí. Las independencias hispanoamericanas no contaron jamás con una involucración de la dimensión y desinterés como la española en favor de Estados Unidos. Eso explica mucha historia en el devenir de los pueblos hispánicos en América y en Europa.
Desde la distancia y en un intento por comprender y hacer justicia a aquella nación hispanoamericana que era España en ese momento, con su apuesta por los nacientes Estados Unidos creó uno de los más extraños vínculos entre civilizaciones, un proceso que aún no hemos comprendido y que no ha terminado y… que continúa demasiadas veces –y esto es lo más incomprensible- sobre bases de desconocimiento y de interesado desencuentro. Porque esa identidad: desconocimiento/desencuentro de persistir ha de posponer y dificultar el verdadero momento del continente americano.
Aquí sólo quería destacar que hay una deuda moral pendiente y manifiesta en favor de esa Armada, protagonista invisible, aun a través de los ojos de los siglos, de la independencia de los Estados Unidos.
(Me permito dedicar este artículo al Museo Naval, al Instituto de Cultura e Historia Naval y a la Redacción de Cultura del Diario ABC).

Recuperación del buque de Cristobal Colón. La nao "Santa María"

Hace menos de una semana (el 4 de marzo), ABC publicó esta interesante y bastante relevante noticia. Que aunque ya se había dicho en años anteriores, ahora sí parece ser definitiva y es que un equipo arqueológico español tiene localizado los restos de la nave que junto, a la "Pinta" y "Niña", descubrió el Nuevo Mundo. La cosa es series, pues  Lo mejor, es que los trabajos costarían solo 250.000 €, habrá que ver lo que hacen después. En principio, la reconstrucción o musealizarla se descartan por su coste, pero quizás merecería la pena. Pues es un signo vital de la Hispanidad y España. De hecho en Egipto se han reconstruido barcas funerarias de hace 4.000 años y no más lejos en Cartagena hay un barco fenicio. Eso sí, el principal problema de la carabela sería su tamaño y aparte realizar nuevas piezas y tratar la madera. El caos es que los recuperen y se puedan contemplar pronto esos restos. En fin os dejó aquí el artículo completo.
 
 Excavar la Santa María, la nao de Colón, costará sólo 250.000 euros
Jesús García Calero
Día 04/03/2015
 

El equipo español que localizó en tierra el lugar del naufragio, dispuesto a realizar el trabajo de campo en un año

 
¿Qué no daríamos dentro de 500 o de mil años por recuperar los restos de la primera nave espacial? El primer viaje de Colón hacia América fue una exploración tan arriesgada o más que la del Apollo 11. Ahora bien, para hallar lo que quede del barco de Colón no será necesario un proyecto de muchos millones de euros, no tiene nada que ver con la idea de reflotar los restos de un galeón y musealizarlo.
El primer éxito internacional de la arqueología naval española podría ser muy asequible. Investigar dónde paran los restos -que no serán muchos pero sí relevantes- del primer naufragio europeo en América costaría solo un cuarto de millón. Una cifra sorprendentemente reducida para llegar al lugar donde aquellos españoles tuvieron que superar el primer problema grave del encuentro de dos mundos. El coste figura en la propuesta que ha sido elevada a los representantes de los Ministerios de Cultura y Exteriores, competentes en este caso. ¿No valorarán las posibilidades de cooperación e imagen internacional de este proyecto, máxime en un año electoral?
La nao Santa María encalló la noche de Navidad de 1492, al norte de la isla Española. Después fue desmontada y sus restos abandonados en un arrecife que, con los siglos y el crecimiento de la costa haitiana en la desembocadura del Grand Riviere du Nord, ahora se encuentra más de un kilómetro tierra adentro. En 1991, un equipo español investigó las fuentes históricas y realizó un proyecto científico cuyo final fue abortado por un golpe de Estado en Haití.

Factible en un año

Hoy ya es posible. El proyecto previsto por el equipo que coordinan el capitán de navío José Enrique Lechuga (Fundación Fomar), Alfonso Maldonado (Universidad Politécnica de Madrid) y María Luisa Cazorla (historiadora del proyecto de 1991) sería factible en un año. Con la evolución increíble que ha tenido la tecnología de prospección geológica, lo que el equipo español plantea es el final de una historia que pondrá en valor aquello que hoy compartimos con toda Iberoamérica.
Los mismos investigadores dirigen hoy el proyecto que cuenta con el respaldo de los técnicos de la Universidad Politécnica de Madrid. El Gobierno de Haití ya mostró interés el pasado verano por la cuestión, sobre todo después de que la historia del barco de Colón saltara a la luz por las ambiciones del cazatesoros Barry Clifford de lograr un permiso para investigar pecios en la costa de Haití, sobre la base de que había encontrado los restos de la nao en aguas costeras. La Unesco envió a los especialistas Xavier Nieto y Tatiana Villegas, a solicitud del Ministerio de Cultura haitiano, que determinaron la falsedad de las atribuciones de Clifford.
El equipo español tiene ahora concretada su actuación sobre un área de 500 por 300 metros cuadrados. Allí, primero aplicarán un estudio de la zona por imaginería láser desde satélite. Estudiarán sobre el terreno los cambios geomorfológicos y medirán la estratigrafía de la zona. Finalmente, con varias técnicas de tomografía sísmica, conductividad y georradar, esperan dar con el lugar exacto en el que está el antiguo arrecife que debe guardar, enterrados, los restos de la Santa María.
Seguramente se tratará de las piedras de lastre que daban estabilidad a la nave (las primeras piedras españolas, granito gallego, en llegar a América) y lo que esperan es que entre esos materiales se hayan preservado restos de madera (también ibérica) y elementos olvidados al abandonar el barco apresuradamente. Trozos de loza, cubiertos, cerámicas, ajuares, vidrios. El precio, impuestos incluidos, de aplicar todo ello, con traslados de equipos y excavación, tan solo 256.000 euros.
Se trata de una memoria modesta pero nos conecta directamente con uno de los momentos más decisivos de la historia de la Humanidad. El momento en el que el mundo medieval quedó atrás para siempre y se trazaron las rutas hacia los confines de un planeta antes desconocido. El momento en el que España se embarcó hacia el Nuevo Mundo, y (para siempre) viceversa.